miércoles, 10 de octubre de 2007

Alacrán conquistador...


Foto: Julian Campe (Ruinas de Quilmes)


.......Dedicado a los indígenas del norte de mi país

Alacrán conquistador soy.

Tengo en mis manos sangre
de mestizos y cóndores.

Cambié collares de cuentas
por suelos e hidalguías.

Me nutre ahora una soledad de valles
en cuyos ríos corren lágrimas.

Entre cardones habita el brujo indio
que aún no olvida ni perdona.

¿Quién era el salvaje?

Soy alacrán,
así me condenaron mis ancestros
-asesinos españoles-.

¿Bastará pedir perdón
para ser un poco tierra,
para ser de nuevo sol y paloma?


Gustavo Tisocco
Del libro "Entre soles y sombras"
Del Cd "Huellas"

8 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

un texto que enuncia^ expone y finalmente pregunta y se pregunta^ la respuesta está en la sangre^
cariños búhos^^^
me

10 de octubre de 2007, 15:15  
Blogger MAGDALENA dijo...

Desde el norte del país te hago llegar mi admiración y mi agradecimiento por compartir tu trabajo. Un abrazo.

M

10 de octubre de 2007, 22:29  
Blogger Cromatica dijo...

Lindo poema, tan acertado para esta epoca... peros sabes? me evoco a la maldicion de malinche.

un abrazo

11 de octubre de 2007, 00:10  
Blogger viviana dijo...

Creo que todos tenemos que tener la conciencia de que podremos volver a ser tierra, sol y palomas.
Un abrazo Gus.
Viviana F. Pelle

12 de octubre de 2007, 00:16  
Blogger Verónica Curutchet dijo...

En buena hora este poema, cuando el norte más nos necesita para salvar la selva de Yunga.
Un abrazo!
EXCELENTE POEMA!

12 de octubre de 2007, 11:15  
Anonymous STELLA MARIS TABORO dijo...

No basta rezar...no basta la cruz ni la lectura inentendible para los nativos de aquel REQUERIMIENTO, debajo de todo eso, muy disfrazafo iba el ALACRAN al que te refieres poeticamente.

16 de octubre de 2007, 12:59  
Anonymous Alicia Perrig dijo...

No, no basta con que pidamos perdón pero sí podemos luchar para ser un poco tierra, sol y paloma. Ese debe ser nuestro desafío, nuestra meta. Sé que no es fácil pero intentándolo ya rompimos la frontera. Gracias

18 de octubre de 2007, 20:49  
Blogger Maria Rosa dijo...

Una historia de opresores y oprimidos que se repite recurrente desde el pasado hasta este día.
¡Excelente tu poema, Gus.
Un beso grande
María Rosa León

16 de noviembre de 2007, 02:20  

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

<< Página Principal