Desnudo echado (De una pintura de Amedeo Modigliani)

Puede que ahí
exista el paraíso.
Resplandeciente el cabello negro
imprime soberanía a la textura pálida.
Serenidad,
osadía,
perseverancia.
La mujer dormita,
yo la observo.
Gustavo Tisocco
Del libro "PINTAPOEMAS"
Etiquetas: Pintapoemas



4 Comentarios:
Serenidad, osadía, perseverancia... ese es el secreto de la permanencia en el amor. Bellísimo poema. Un gran beso, Gus.
La mujer y su belleza siempre fue un referente en el paraiso terrenal,probablemente la relación que tu le adjudicas y esa mirada sin los deseos despiertos sin asechanzas,es admirable,simplemente la observación detenida de la curiosidad (inteligente poema)
La belleza del poema en la hondura de la desnudez. Abrazos.
David Antonio Sorbille dijo...
La magia de la observación. Gran poema!!
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