domingo 21 de junio de 2009

Desnudo echado (De una pintura de Amedeo Modigliani)



Puede que ahí
exista el paraíso.

Resplandeciente el cabello negro
imprime soberanía a la textura pálida.

Serenidad,
osadía,
perseverancia.

La mujer dormita,
yo la observo.



Gustavo Tisocco
Del libro "PINTAPOEMAS"

3 comentarios:

Blogger Maria Sanguesa ha dicho...

Serenidad, osadía, perseverancia... ese es el secreto de la permanencia en el amor. Bellísimo poema. Un gran beso, Gus.

22 de junio de 2009 10:34  
Blogger Juan Carrizo ha dicho...

La mujer y su belleza siempre fue un referente en el paraiso terrenal,probablemente la relación que tu le adjudicas y esa mirada sin los deseos despiertos sin asechanzas,es admirable,simplemente la observación detenida de la curiosidad (inteligente poema)

24 de junio de 2009 11:03  
Blogger fgiucich ha dicho...

La belleza del poema en la hondura de la desnudez. Abrazos.

25 de junio de 2009 08:22  

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