martes, 16 de octubre de 2007

La hoguera


La hoguera

...........................................Quien no quiera ver
...........................................que cierre los ojos.

El castigo no tardó en llegar: fueron los dos incinerados en la hoguera de aquella plaza pública, espalda contra espalda, manos contra manos, amor con amor...

Inquisidores pestilentes sonreían obscenamente, la tarea había sido cumplida –o al menos así lo creían-, “ ilusos”, solo con el fuego abrieron los candados de sus almas que juntas desplegaron vuelo.

Una cama mojada del sudor que exhalan sólo los cuerpos apasionados.
Una noche con dos estrellas y todo un cielo.
Un amor prohibido
¿Por quién?
¿Acaso se puede prohibir el beso que da el mar a su costa?
Dos cuerpos, dos seres, cuatro manos y el hechizo.
Y aves despiadadas que con rasante
vuelo descubrieron lo que llamaban pecado.
Y la peste, lo terrenal, lo herbolario.
Y seres asesinos, sadismos disfrazados en la careta de la moralidad, que da risa...

Oliverio y José fueron descubiertos en el acto sublime del amor y ese momento bastó para toda su eternidad.

Fue un 25 de octubre de 1800.

Nací un 25 de octubre de 1969, Oliverio desde entonces habita en mí...
Busco desde siempre a José, sé que el también lo hace,
y en las plazas aún
espera, como entonces, la hoguera.


Gustavo Tisocco
De "Paisaje de adentro"

24 Comentarios:

Blogger ©Claudia Isabel dijo...

Una historia apasionada, que merece ser contada...yo creo que José está cerca, y que en cualquier momento se presenta...quizás detrás de una palabra, de un verso, al pie de tu hoguera...¿quién sabe?
Te mando un beso.

16 de octubre de 2007, 12:08  
Anonymous itoitz dijo...

O que dirija la mirada en otra dirección...

un abrazo, y un gustazo leer tus letras a la luz dela hoguera...

Un saludo.

16 de octubre de 2007, 12:46  
Anonymous itoitz dijo...

no sé si ha queddao registrado mi anterior mensaje...

No sé, bueno, un placer leer tus letras a la luz de tu hoguera.
y decir quepara no ver dirija la mirada a otro lugar...


Un saludo.

16 de octubre de 2007, 12:47  
Blogger Julia del Prado dijo...

Encontrarás a José, que viene desde antes de una anterior reencarnación. Breve e intesa prosa poética, descarnada.

16 de octubre de 2007, 15:14  
Blogger Sandra Garrido dijo...

Estremecedora historia, y no muy lejana de la actualidad, de eso hace dos siglos, pero los prejuicios poco han cambiado.Pero lo sorprendente es ese final, esa reencarnación me dió una sorpresa.Te felicito
Un abrazo
Sandra

16 de octubre de 2007, 15:50  
Blogger Evan dijo...

Historia de amor como pocas y muy bien contada.

José no debe estar tan lejos y seguramente busque a su Oliverio también.

Un beso Gus

16 de octubre de 2007, 21:33  
Blogger Kellypocharaquel dijo...

Extraordinario Gustavo, llega muy hondo y tu trabajo tiene esa magia .
Gracias por entregar tu talento .
Abrazos y besos
Raquel Luisa Teppich

17 de octubre de 2007, 02:22  
Blogger Yan Duimich. dijo...

Bien, muy bien....vendre por aquí seguido.
Saludos!

17 de octubre de 2007, 08:42  
Blogger Ana R dijo...

Poco hemos avanzado , al respecto.Hoy la hoguera sigue siendo el prejuicio...

Genial.

Un abrazo

17 de octubre de 2007, 17:58  
Blogger Marta Zabaleta dijo...

Muy bueno y oportuno tu poema.
Te pido permiso para reproducirlo en mi blog.gracias.

17 de octubre de 2007, 21:05  
Blogger Norma dijo...

Querido Gus:

La humanidad no cambia, nada más en lo exterior. La crueldad y la mezquindad siguen dando batalla pero siempre seres como tú hacen la diferencia. Identificarnos con el amor, todos, sería maravilloso.
Un abrazo.
Norma

17 de octubre de 2007, 22:05  
Anonymous Alicia Perrig dijo...

Intenso y valiente. Un poema que nos demuestra que el hombre es el mismo aunque pasen los años, los siglos. Sigue comprimido en su prejuicio pero también sigue buscando el amor. Gracias. Es un gozo leerlo

18 de octubre de 2007, 21:25  
Anonymous Anónimo dijo...

Gus, realmente has logrado estremercerme. Espero que José anuncie pronto su cercanía.

Abrazos.

Andrea

20 de octubre de 2007, 23:08  
Anonymous Anónimo dijo...

Leí este poema en el blog de Anibal Sciorra. Aún ahora me causa una punzada en el alma.La hoguera del prejuicio debe ser ceniza que se transforme en amor, porque el amor no mata, pero sí la guerra, la injusticia, la ceguera moral.
Bravo, Gus, tus letras abren conciencias con dolor y belleza.
MARITA RAGOZZA

21 de octubre de 2007, 14:12  
Blogger fgiucich dijo...

El oscurantismo que , aún hoy, es moneda corriente. Abrazos.

22 de octubre de 2007, 21:17  
Blogger RAMMSES dijo...

No hay hoguera ni muerte que destierre por completo al verdadero Amor. Obscena la envidia disfrazada de puritanismo fútil... El amor lo puede todo.... todo... revive, se encarna y renace...
Me encantó esto...y mucho.
Un abrazo!!

23 de octubre de 2007, 15:21  
Anonymous Julio Bambill dijo...

Ayer se termine una historia de 2 años, porque el nunca pudo entender q no esta prohibido.
Yo si, que bueno, que alguien mas tambien!
gracias

23 de octubre de 2007, 16:22  
Anonymous Anónimo dijo...

Gusty, es valiente y bellísimo el poema. Y el amor, tan maltratado y tan temido, resiste y siempre se abre camino a puro fuego. Esa es la única hoguera que cuenta.
besos, besos.
Patricia G.C

30 de octubre de 2007, 17:01  
Blogger Gustavo Tisocco dijo...

Gracias amigos por sus comentarios, este texto en particular me representa y por ello mi emoción al saberme leído.
Un abrazo Gus...

31 de octubre de 2007, 16:09  
Blogger Dejistani Elisa dijo...

Querido Gus, si hay algo que aprecio y valoro es el ser auténtico. Por otra parte sabemos que el prejuicio se gesta en la ignorancia, en el temor a lo desconocido y crece en la proyección de las propias inseguridades.
Aceptarse es poder reivindicar a nuestro ser creador; es lo que hizo y hace posible la pasión y la transparencia en tus poesías.
Te felicito, un abrazo entrañable
Bettina

5 de noviembre de 2007, 19:11  
Anonymous Anónimo dijo...

wow! cuanta fuerza tiene este poema..da escalofrios, es precioso Gus.

milnoches

13 de noviembre de 2007, 22:39  
Anonymous Anónimo dijo...

wow! que fuerza lleva este poema. da escalofrios..! es precioso

milnoches

13 de noviembre de 2007, 22:41  
Blogger Maria Rosa dijo...

¡Es increíble como pesa el odio que genera la intolerancia! Es inadmisible el horror que regó la historia de sangre inocente.
Es una bendición que aún nos reconfortan el amor y la poesía.
¡Gracias por tu calidad y tu calidez!
María Rosa León

16 de noviembre de 2007, 02:34  
Blogger Gustavo Tisocco dijo...

Gracias María Rosa, Eli y Milnoches.
Un abrazo gus.

2 de diciembre de 2007, 19:59  

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