jueves, 1 de enero de 2009

En la casa de al lado...



Se escuchaba en la casa de al lado
súplicas traspasando el silencio.
Ruidos de cajones, árboles sin color,
serpientes en los patios,
aullidos de bestias nocturnas.

Y aunque de muros
se vestía la dama,
un quejido era el viento,
música fúnebre,
premonición.

En la casa de al lado, dicen,
habitaba el dolor.

No podemos afirmarlo.
Acostumbrados los vecinos quedamos sordos
-o quisimos serlo-
y nunca más, escuchamos nada.



Gustavo Tisocco
Del libro "Desde todos los costados"
del cd "Corazón de níspero"
Foto: Gustavo Tisocco

21 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

Gustavo: la indiferencia ante "la casa de al lado", es la del que es indiferente a todo lo que no concierne a sus propios intereses. Profundo porema.Besos Irene Marks

1 de enero de 2009, 22:09  
Blogger Maria Cristina dijo...

Deseo que la paz secuestre tu vida, el amor inunde tu alma y la felicidad refleje en tu cara, te deseo, de corazón todo lo bueno que te mereces. Feliz Año Nuevo.

2 de enero de 2009, 16:57  
Blogger Aristóteles dijo...

Que buen sitio me he encontrado.

Dios te bendiga.

2 de enero de 2009, 17:13  
Anonymous Luis Alberto García dijo...

"En la casa de al lado, dicen, /
habitaba el dolor. / Acostumbrados los vecinos quedamos sordos /
-o quisimos serlo-"
Excelente el poema, y las pocas palabras para dejar ver un drama al ladito nomás y la tragedia ("quisimos serlo") del no te metás...

3 de enero de 2009, 11:53  
Blogger azpeitia dijo...

Muy hermosa reflexión sobre lo que captamos en nuestro entorno y de tanto oirlo, acabamos acostumbrandonos a obviarlo.
Esto puede aplicarse al maltrato femenino, a la sordera e la costumbre...y otros muchos aspectos...gracias poeta por tu siempre estupenda aportación a este mundo de loscos soñadores...un abrazo de azpeitia

4 de enero de 2009, 16:51  
Anonymous Anónimo dijo...

Querido Gus, sabes de sobra cuánto valoro tu poética, el estilo que tiene tu palabra de urgar en lo profundo y mostrarnos la negación de hechos importantes; el barniz cotidiano tratando de ocultar la indiferencia. En suma, tu palabra es una constante que nos mueve a mirarnos por dentro. Felicitaciones amigo y que sigan tus logros siempre!
Un abrazo
Eli

5 de enero de 2009, 11:21  
Blogger Vanda Paz dijo...

Muito profundo, parabéns

Abraço

6 de enero de 2009, 13:11  
Anonymous Anónimo dijo...

Querido Gus, ¡Cuánto misterio en la casa de al lado, donde habita el dolor! Quien pudiera abrir sus puertas para que la tragedia huya despavorida pero a veces... preferimos no hacer nada y así nos condenamos a la atroz indiferencia.
Muy conmovedor tu poema, como todos.
Un gran beso
OLIMPIA BORDES

7 de enero de 2009, 17:29  
Anonymous Anónimo dijo...

Querido Gus, ¡Cuánto misterio en la casa de al lado, donde habita el dolor! Quien pudiera abrir sus puertas para que la tragedia huya despavorida pero a veces... preferimos no hacer nada y así nos condenamos a la atroz indiferencia.
Muy conmovedor tu poema, como todos.
Un gran beso
OLIMPIA BORDES

7 de enero de 2009, 17:31  
Blogger MAR dijo...

En la casa de al lado pueden estar matando a alguien y nosotros nos hacemos los sordos?
Gritos silenciosos...muertes ...
no quiero ni pensarlo.
Besos para ti nuevo amigo y todo mi cariño.
mar

9 de enero de 2009, 18:37  
Blogger Juan Carrizo dijo...

Cada casa es un mundo,y en ése mundo de al lado viven los moustros,fantasmas que no queremos en casa,ruidos extraños llantos y gritos,los corazones se agitan,con la imaginación entramos a la casa, anque nadie nos invita(Asi nos invitaste tu gustavo con tu poesía)

10 de enero de 2009, 11:16  
Blogger lucia serrano dijo...

querido gustavo te vuelvo a escribir porque sospeché que los anónimos son los vecinitos de al lado y nada, leamos, escuchemos, veamos y sobre todo sigamos andando, un abrazo lucía

10 de enero de 2009, 11:59  
Blogger Nerina Thomas dijo...

En toda casa existen situaciones. Depende de cada uno como sobrelleva las circunstancias. Muy bien logrado el escrito amigo, como siempre.
un abrazo

24 de enero de 2009, 17:46  
Anonymous Anónimo dijo...

Clarísimo..........la indiferencia, el" no te metás", de lo que muchas veces, tarde, nos arrepentimos.
Te felicito, Gustavo

Alicia Borgogno

11 de febrero de 2009, 11:59  
Blogger Ricardo Rubio dijo...

Me gusta la fina ironía que desarrollás en este poema, espero que se repita el modo... y el suspenso.
Abrazón.

22 de febrero de 2009, 12:56  
Anonymous Sonia Quevedo dijo...

Querido poeta:

Yo también tuve mi casa de al lado; sentí al dolor pasearse por los corredores y estancias hasta dejar de escucharle. Esa casa, fue mi casa siempre llena de misterio y suspenso.

Gracias Gus por traer a mí tantos recuerdos; ¿Y sabes una cosa? Fue grande el terror, sufrimiento y dolor experimentado en ella por veinte largos años.

Sonia

28 de febrero de 2009, 15:10  
Blogger Marta R. Zabaleta dijo...

Profundo, necesario, y bello.
Te abrazo, poeta.

Marta Zabaleta

8 de abril de 2009, 15:47  
Anonymous Anónimo dijo...

Gracias Gus por compartir este dolor que nunca has dejado de escuchar..
carina paz

6 de mayo de 2009, 14:11  
Anonymous Anónimo dijo...

nada para decir, sabes que me encanta, todos lo escuchamos aun sin ser leido, con mucho aprecio te saludo
Patricia Corrales

8 de mayo de 2009, 23:19  
Anonymous Anónimo dijo...

gus , algo que fascina y ala ves paraliza, cuanto horror encerrado entre paredes y pensar que eso ocurre es mejor no escucharlo
un abrazo

maria elena tolosa

19 de agosto de 2010, 23:13  
Anonymous Anónimo dijo...

David Antonio Sorbille dijo...
Un poema extraordinario. Uno de los mejores de tu singular cantera.
Te felicito.

29 de septiembre de 2010, 23:13  

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