martes 29 de septiembre de 2009

La primavera (De un cuadro de Sandro Botticelli)



Ceñidos cuerpos se entrelazan.

Desde ese cielo indómito
la vida se resume
en el compás de aquellas alas.

El verde lo rodea todo.
Flores agitándose en el viento
son sus gemidos, sus sudores.

La eternidad reposa ahora
en los agotados rostros.


Gustavo Tisocco
Del libro "Pintapoemas"

8 comentarios:

Blogger galáctica ha dicho...

Gustavo: En este poema la naturaleza renace, y los cuerpos la celebran mimetizándose con ella, llegando a fusionarse el uno en el otro y con el cosmos ,conociendo así la "eternidad" que es tan esquiva pero que puede vislumbrarse en determinados momentos."Flores agitándose en el viento son sus gemidos" Excelente poema, conel hermosísimo cuadro de Boticelli.Besos Irene Marks

2 de octubre de 2009 13:49  
Blogger fgiucich ha dicho...

El esplendor de la primavera. Abrazos.

5 de octubre de 2009 08:27  
Blogger Juan Carrizo ha dicho...

Cada vez que la primavera asoma el verde es habitué a nuestros ojos como el preludio a la eternidad,todo renace todo prolifera,como lo refleja el poema. Dios quiera que sea una manera de ver la vida para los hombres de buena voluntad y el verde esperanza se arraigue en sus corazones.

9 de octubre de 2009 12:06  
Anonymous Cecilia Glanzmann ha dicho...

Desde ese cielo indómito / la vida se resume / en el compás de aquellas alas... de tu poema Primavera... Toda tu obra es de una gran altitud lñírica y temática..., que mueve y conmueve. Y que es... culto a la Belleza. Gracias Gustavo.

9 de octubre de 2009 12:42  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Qué dificil, describir tanta belleza sin caer en lo remanido. Felicitaciones! Impecable
Abrazos
Alicia Perrig

11 de octubre de 2009 22:38  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Maravilloso cuadro que se completa con tu poema.
Felicitaciones, Gustavo

Alicia Borgogno

21 de octubre de 2009 13:51  
Anonymous Sonia Quevedo ha dicho...

Querido poeta:
Este bello poema puede ser una alegoría al amor platónico, también a lo erótico o a lo pagano; a la mitología clásica que hace mención a:
Venus, la diosa del amor; a la derecha, Céfiro, el viento que persigue a la ninfa de la Tierra, Cloris, que al ser tocada por él se trasforma en Flora, diosa de la vegetación y de las flores; Cupido dirige sus flechas a las tres Gracias, y Mercurio viene siendo el mensajero entre los dioses, el cielo y la tierra.
Le has dado un toque melancólico al final, logrando un bello poema.
Gus, gracias por compartir.

Sonia

30 de octubre de 2009 20:44  
Blogger deliteraturayalgomas-2 ha dicho...

Gus, hay una sensualidad exquisita en este poema, te inspiró muy bien el magnífico cuadro de Botticcelli.
Va un gran abrazo
Betty

11 de diciembre de 2009 14:06  

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