martes 25 de agosto de 2009

Seis pecados capitales y la envidia




Aunque cierres tus piernas,
tu boca
y no aceptes
la corona de la reina virgen,
aunque regales tus candados
y trabajes sin descanso
con sereno porte,
no podrás evitar
mirar a la que pasa sin barreras
y querrás soltar amarras,
ser como ella.


Gustavo Tisocco
Del libro "Desde todos los costados"

9 comentarios:

Blogger Cecilia Ortiz ha dicho...

Gus, el poema sin ser hermético, conlleva un código transparente. "mirar a la que pasa sin barreras" me deja como ante un gran paisaje, casi sin palabras.

Un gran abrazo

Cecilia

25 de agosto de 2009 21:04  
Blogger deliteraturayalgomas-2 ha dicho...

Qué bueno, ésto es un canto a la libertad y a la realidad de los sentimientos humanos.
Un abrazo
Betty

25 de agosto de 2009 21:43  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Extraordinario...gran verdad dicha con potencia, lirismo y sabiduría.
Un enorme beso, Gustavo, como siempre tu blog, es sui generis.
Mirna Celis.

26 de agosto de 2009 00:38  
Blogger macedonianos ha dicho...

me encanta este poema, gus. beso, ro

26 de agosto de 2009 01:24  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Gustavo: Un paralelo muy expresivo, una reivindicación de lo humano, y la comprensión de por qué surge la represión: de los deseos insatisfechos de los que no se atreven a vivir. Excelente síntesis.Besos Irene Marks

27 de agosto de 2009 14:46  
Blogger Juan Carrizo ha dicho...

Uno trata de manejarse dentro de los margenes que dicta la conciencia,las buenas costumbres,los pricipios religiosos o una buena moral,pero se debe reconocer que a veces,la tentacion pasa por la mente y se dibuja en forma de envidia,eso me sugiere tu poema Gustavo "queremos ser como ella" (Si uno envidia lo que es bueno es todo un mérito si envidiamos lo malo senterimos el estrépito)

8 de septiembre de 2009 16:58  
Blogger Ricardo Rubio ha dicho...

Es que los prejuicios son solo una careta, internamente o queremos ser como ella o nos mentimos. Felicitaciones por este dechado de imágenes.
Abrazón.

16 de octubre de 2009 02:09  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Sólo la desnudez del alma que nos hace transparentes, puros!
Por la verdad y la pureza de la poesía, escribimos...
Gustavo,gracias por este poema,
un abrazo
Montse

26 de noviembre de 2009 22:43  
Anonymous Anónimo ha dicho...

¡Qué maravilla! Admiro su valentía y su profundo manejo de las sutilezas del alma humana.
Aplaudo
Besos
Alicia Perrig

11 de diciembre de 2009 22:55  

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