martes, 9 de septiembre de 2008

Corazón de níspero



Recuerdo en la siesta
trepar la planta de nísperos
y ser el buscador del más dulce oro,
testigo que había un sol,
redondito y pequeño,
con el que hacíamos la guerra,
la ofrenda a Dios,
la corona de la reina.

Éramos con otros niños
como alondras,
habitando aquellas ramas,
aquel jolgorio.

Hoy ya no queda patio,
ni el abuelo podando
escalones y nidos,
tampoco el resplandor de la tarde.

Prisionero de tantas ausencias
lo fui extraviando todo.

Sólo guardo
mi corazón amarillo
........................ que me salva.

Gustavo Tisocco
De "Desde todos los costados"

19 Comentarios:

Blogger ...flor deshilvanada dijo...

Ay... nostalgias de esas siestas, eramos felices y no lo sabímos...

Un beso Gus!

Precioso Poema!

9 de septiembre de 2008, 12:02 p.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

¡Qué nostalgias y memorias más íntimas y temblorosas que suscitan tus versos!
Pero, ciertamente,todas quedaron en las ausencias extraviadas y "Sólo guardo mi corazón amarillo... que me salva".
¡Formidable Gus!
SAludos, Camilo

9 de septiembre de 2008, 2:28 p.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Cuánta luz y belleza en tus poemas Gus. Es un placer leerte, siempre.
Abrazotes
Eli

9 de septiembre de 2008, 4:17 p.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

La nostalgia de la siesta, de la niñez
besos
Marite

9 de septiembre de 2008, 6:01 p.m.  
Blogger Avesdelcielo dijo...

El corazón amarilo-níspero como el de la infancia es también oro de valor humano.
Preciosísimo.
MARITA RAGOZZA

9 de septiembre de 2008, 9:33 p.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

¡Cuanta ternura en este hermoso poema! Alda

9 de septiembre de 2008, 10:18 p.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Hola gustavo, vengo para compartir o para pelear, eso depende de la perspectiva con que se vea.

Gracias por tus visitas y por esa calidad de poesía que nos regalas.

iremos juntos por este camino para ver que nuevo aparece con todo esto.

saludos
hannibal

11 de septiembre de 2008, 6:17 p.m.  
Blogger Juan Carrizo dijo...

Tu poema Gus ha logrado que mi niño trepe de nuevo a los árboles lo llamo a gritos y no quiere bajar

11 de septiembre de 2008, 11:02 p.m.  
Blogger Nerina Thomas dijo...

Lo que te salva "POETA" ea el amor que llevás dentro y que se multiplica por todo lo que das a diario. Hasta vida!!!!

12 de septiembre de 2008, 1:46 a.m.  
Blogger FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

Saludos Gustavo

Puse un poema tuyo en mi BLOG, con tu dispensa...

Me gusta el tono de tu BLOG, especialmente ese "corazón amarillo"

13 de septiembre de 2008, 7:16 p.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

hay nostalgias del corazon, siempre tus escritos hermosos y placenteros y inspiracionales, saludos Gus

14 de septiembre de 2008, 11:39 a.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Sentimental, bello y lleno de añoranzas que sabes llevar en tu interior como lo mejor de tu vida!
Me llegó al alma
besos Any

14 de septiembre de 2008, 10:43 p.m.  
Blogger Kellypocharaquel dijo...

Muy bello tutrabajo!!! tu creatividad embellece el universo.
Te quiere y recuerda
Besos
Raquel

15 de septiembre de 2008, 1:15 a.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Gustavo, leerte implica traslapar dimensiones, salirse por un rato de estos huesos y levantarse entre renglones.
!Mis respetos!

Un beso y un abrazo.
Tegucigalpa Honduras.

16 de septiembre de 2008, 11:08 a.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Yo también tuve un árbol de níspero del Japón en el patio de mi casa con sus macetas cargaditas de amarillo, y jugué, y soñé, y sentí el color del sol en mi rostro de niña.
Que bellos recuerdos.
Que hermoso regalo Gus.

Sonia

17 de septiembre de 2008, 3:58 p.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

como Sonia, de niña saboree nísperos a la hora de la siesta,fué leer el poema y sentir en la boca el sabor de la niñez.
pero no puedo elegir uno, todos son bellisimos.
ANAHI

17 de septiembre de 2008, 10:15 p.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Gustavo: Este poema tiene la ternura de la inocencia, y sus imágenes profundas en el tiempo que todo se lleva, menos los recuerdos.
Víctor Hugo Tissera

29 de septiembre de 2008, 6:55 p.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

La ternura y la belleza de este poema me tocó el corazón y me llevó por caminos, también amarillos, hasta mi propia infancia. Gracias por eso, Gusty.
Patricia G.C.

4 de octubre de 2008, 10:28 a.m.  
Blogger Natalia Molina dijo...

Es genial este poema!
Es genial ese corazón amarillo...
saludos!

29 de octubre de 2008, 2:31 a.m.  

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